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domingo, 20 de julio de 2014

Trilogía del Cornetto II: Hot fuzz


Tras unas semanas con intenso trabajo y diversos problemas… regreso al blog con la segunda película de la Trilogía del Cornetto: Hot Fuzz (me niego a llamarla con la traducción española). Cabe decir que aparte del horrible título español, cometen un fallo gordísimo en la traducción de algunas frases a lo largo de la película, sin duda la que más llama la atención es decir: “Palabra con 7 letras” “Fascismo”. Sí, se entiende que en inglés es Fascism, por tanto son 7 letras, pero en Español no. Simplemente con haber doblado: “Palabra con 8 letras” no se cometería ese fallo tan infantil.

Dejando aparte este tema nos encontramos con una obra muy parecida a la primera. La base es similar, mezclar las historias de tensión, acción y comedia en una historia absurda a la vez que atractiva. Y sin duda acierta el gran Edgar Wright, se sigue notando que no pierde el pulso ante sus ideales, diferentes al resto, y  no se deja influenciar por nadie. Te añade escenas sin venir a cuento que no puedes dejar de reír ni de pensar en ellas aun habiendo pasado varios días, y si se visiona la película por segunda vez todavía te das más cuenta de los detalles.

En este caso el argumento básico es el siguiente: Un policía es destinado a un pueblo pequeño, y empieza a descubrir que no todo es tan bonito como piensan sus vecinos. Se empieza a desentramar unos asesinatos, cada cual sin ninguna explicación coherente, sin embargo este obsesivo policía (interpretado por Simon Pegg) no cesa en su empeño por descubrir que ocurre y que podría acabar ocurriendo. Su compañero de viajes es otro policía, bastante estúpido (Nick Frost).

Las alusiones tanto al Cornetto como a Zombies Party son palpables. Al menos recuerdo tres escenas en las que se puede observar este fenómeno, aunque la más obvia es la del supermercado cuando se muestra claramente la carátula de Zombies Party. La interpretación de los dos protagonistas también es considerablemente similar a la primera película del Cornetto, el humor y estilo de ellos se mantiene y siguen realizando un trabajo muy exquisito.

Por otra parte, me llama la atención que la película no está catalogada para mayores de 18 años. Muchas situaciones son bastante duras (se acercan a momentos gore) y a mucha gente le puede impactar. Entiendo que así se abren más mercado, sin embargo desde mi punto de vista esto diluye un poco la magnífica ejecución. No quiero ni pensar en qué se podría convertir la película si fuera catalogada para mayores de 18, sin duda algo más oscuro y tenebroso, pero creo que más efectivo.

Finalizando, una nueva buena película de Edgar Wright, con un final que considero inesperado y que no es tan evidente como pudiera parecer, aunque no tan brillante como podría haber sido.

Mi nota: Un 7,5.

Nos vemos con la tercera parte de esta trilogía: “World’s End”, espero que muy pronto.



domingo, 22 de junio de 2014

Trilogía del Cornetto I: Zombies Party



En esta nueva entrada voy a comentar la película “Zombies Party”. Se trata de la primera película de la llamada “Trilogía del Cornetto”, una broma que surgió en una entrevista de Edgar Wright y se ha extendido hasta la creación de tres películas, las cuales tienen en común muchas cosas pero, lo más característico, que siempre aparece el típico helado “Cornetto”.

Esta película es la primera de esta característica trilogía que mezcla el terror y la comedia en todas ellas. En esta cinta el nombre que se ha utilizado en España es “Zombies Party”, sin embargo el nombre original es “Shaun of the Dead”. Para poner otro título en inglés podrían haberlo dejado tal cual, pero bueno.

Se consigue lo que se pretende, hacer disfrutar al espectador con la unión de escenas absurdas, atrevidas y diferentes. La mezcla comedia-terror es perfecta, y los guiños a otras películas son muy notorios. Edgar Wright nos muestra su brillante cabeza para dirigir esta película, al igual que su atrevimiento para creer en este cine diferente que no se había visto hasta ahora.

Para hacernos una idea, es como si cogieras Scary Movie y lo mezclaras con The Walking Dead. Eso sí, sin el humor barato que caracteriza a la saga de Scary Movie.

El director, Edgar Wright, convierte un guion genial en una película brillante. Su trabajo es muy bueno y lo convierte en un referente, eso sí, solamente en este tipo de cine que lo clava en sus últimas cuatro películas. Veremos cómo serán sus próximos proyectos, espero que evolucione para bien y pueda dirigir gran cantidad de géneros.

El actor principal es Simon Pegg, que además también contribuye en el guion. Su interpretación es brillante, puede hacerte pasar de una gran carcajada a una gran tensión interior por ver cómo puede salvar las diferentes situaciones que vive a lo largo de la película. Y aunque es el principal y el que lleva el peso de la película, también está Nick Frost que borda su papel del tonto típico del cine. Sin duda es el que más humor aporta gracias a sus diálogos y a sus expresiones, lo mejor de la película.

Hay varias escenas que pasarán a la historia. Empezando por el lanzamiento de vinilos para intentar matar a unos zombis junto con la escena con la canción de Queen “Don’t stop me now”. Rozando la perfección con esta escena.

Juntando todas estas características solo se puede obtener una muy buena película. Y aunque predomine la comedia y el terror, también nos encontramos ante escenas sensibles para determinadas personas llegando hasta el extremo un poco gore. Bien es cierto que se ve que no son reales las escenas, pero aun así podrían herir la sensibilidad de algunos.

Por último me gustaría destacar la parte de tensión. La película no es predecible, por tanto nunca vas a saber qué va a ocurrir ni porqué, también debido al terror absurdo que caracteriza a Edgar Wright viendo su trayectoria. Por esto mismo siempre estás en tensión de qué va a ocurrir o qué puede ocurrir, lo cual considero que es muy difícil de hacer viendo que gran cantidad de películas son extremadamente previsibles.


Mi nota: Un 8.5. Muy buena película, pero tal vez se quede un poco corta en cuanto a duración ya que hay cosas que podrían haberse explicado, pero esto ya es ponerse exigentes ya que el director no pretende que lo entendamos.